Nos avisan siempre de que hay que leer con lupa todos los contratos. Pero es tarea imposible. Los procesos de contratación de los servicios habituales, como teléfonía, Internet, gas, luz… son procesos que en muchas ocasiones se hacen por teléfono y no tenemos ocasión de leer el contrato. Pero hay cosas que deberíamos de tener muy claras y, por eso, siempre tenemos que pedir que se nos mande una copia al correo electrónico o a casa.
Como consumidores, contamos un plazo para dar de baja un contrato, excepto en el caso de servicios que comenzamos a consumir de forma inmediata. Por ejemplo, no podemos contratar un servicio de streaming, comenzar a usarlo y desistir del contrato, tendremos que pagar el mes que ya ha comenzado. Pero sí podemos desistir de un cambio de compañía de teléfono mientras no se ha realizado.
¿Qué es, entonces, lo que tenemos que tener en cuenta?
-Comprobar datos: nombre, dirección y número de cuenta. También debemos de comprobar que el importe que se va a cobrar concuerda con lo que se nos ha dicho, en el caso de que sea una tarifa fija. Y que el servicio es exactamente lo que hemos pedido. Fíjate en si el pago es con o sin IVA.
-Comprueba la permanencia: es habitual que de palabra te digan que no hay permanencia, pero al leer el contrato veas que sí tienes penalización si te vas antes de un determinado tiempo. Lee bien el contrato al respecto y, si no estás de acuerdo con lo que pone, reclama.
– Comprueba que solo contratas lo que has hablado: que no te metan seguros o mantenimientos que no has pedido y que van a elevar el total de tu factura.
¿Qué sucede si no estoy de acuerdo con el contrato que me han enviado y ya he firmado? En este caso tendrás que desistir del contrato alegando que lo que te han enviado no es lo mismo que te indicaron por teléfono. Para asegurarte de que todo está correcto, envía una carta certificada a la empresa con el desistimiento. Indica tu nombre, tu DNI, el contrato al que haces referencia y los motivos por los cuales desistes del mismo. A continuación, da de baja la domiciliación del pago para que no puedan pasarte recibos. Ojo, nunca des de baja una domiciliación sin haber enviado previamente el desistimiento por un medio del que quede constancia, como es la carta certificada.