España es un país con una extensa red de carreteras: más de ciento sesenta mil kilómetros de asfalto que conducen a los destinos más turísticos del territorio nacional y enlazan con los de la vecina Portugal. Es natural que la idea de emprender un viaje por carretera sea tan atractiva en la Península, pero esta experiencia puede salir cara si no se consideran factores como el alojamiento, los peajes o el gasto en combustible. No es lo mismo hacerlo en autocaravanas de ocasión baratas que en un pequeño utilitario.
La elección del medio de transporte influye en la comodidad y el ahorro de cualquier road trip. Las berlinas y monovolúmenes con motor híbrido o diesel son una solución factible para economizar al máximo los kilómetros recorridos. En términos de confort, las autocaravanas y furgonetas camper son una mejor opción, y su consumo extra de carburante se contrarresta con el acceso a campings y puntos estratégicos de pernocta.
Incluso en un viaje rodante, el alojamiento continúa siendo una de las partidas de gasto más elevadas. Los caravanistas salen ganando porque su vehículo recreativo les permite hacer noche en áreas de servicios e incluso en la vía pública. Para el resto, los albergues de peregrinos brindan una alternativa social y económica.
Sin importar el transporte elegido, la conducción eficiente es fundamental para reducir hasta un veinte por ciento el consumo de combustible. Se recomienda planificar las rutas, circular a una velocidad constante y seleccionar las gasolineras más baratas con ayuda de GasofApp y otras aplicaciones.
La mala gestión de los peajes también encarece el presupuesto necesario para emprender una escapada sobre ruedas. Lo más aconsejable es evitar las autopistas de peaje y elegir las rutas alternativas que además permiten explorar enclaves poco conocidos y, en muchos casos, gratuitos para el turismo: Lagos de Covadonga en Asturias, el Cabo Finisterre en Galicia, etcétera.